Tips para una alimentación saludable

Una alimentación saludable es la que le aporta a tu hijo todos los nutrientes esenciales y la energía que necesita para crecer y mantenerse sano. Además, favorece su desarrollo y su rendimiento escolar. Si un niño antes de ir a la escuela desayuna o almuerza bien, estará más atento y aprenderá mejor.

Es importante que puedas incluir algunos de estos alimentos en las comidas de tu hijo cada día:

Frutas y verduras de todo tipo y color.

Lácteos (leche, yogur, quesos).

Carnes rojas y blancas (siempre retirando la grasa visible).

Variedad de cereales y legumbres.

¡No te olvides de ofrecerle agua segura frecuentemente para que se mantenga bien hidratado!

Tené en cuenta que existen ciertos alimentos y bebidas que NO son aconsejables para que los niños consuman con mucha frecuencia:

Fiambres, hamburguesas industriales, salchichas y otros embutidos.

Bebidas azucaradas, jugos artificiales, jugos de soja.

Productos salados tipo copetín: papas fritas de bolsa, chizitos, palitos.

Alimentos fritos todos los días (se pueden dar frituras hasta dos veces por semana).

Golosinas en general.

El desayuno es la comida más importante del día.

Para que tu hijo empiece el día de manera saludable y con toda la energía que necesita, ofrecele, como desayuno una taza de leche o yogurt, frutas y cereales y pan con queso y dulce.

Lavado de manos

Recordá que es importante que los chicos se laven las manos antes de comer, y también después de jugar, ir al baño y volver de la escuela o de la calle. Es la manera más sencilla para evitar enfermedades.

Enseñale a tu hijo cómo hacerlo correctamente:

Hay que cubrir y frotar con jabón las palmas, dorso, muñecas, entre los dedos y debajo de las uñas, durante por lo menos 20 segundos (podés medirlo cantando dos veces el “feliz cumpleaños”). Enjuaguá las manos con agua segura.

Ministerio de Salud de la Nación